Según el RAC, la llanta delantera promedio durará 32 000 km. Las llantas traseras podrían tener el doble de vida útil que las llantas delanteras en un vehículo de tracción en las cuatro ruedas. Por lo tanto, está claro que el tipo de llanta que utilices será un factor significativo en la cantidad de kilómetros que puede recorrer la llanta. Sin embargo, si has tenido tus llantas durante más de cinco años, te recomendamos que las hagas revisar anualmente por un profesional.
Por supuesto, si conduces constantemente por terreno accidentado o no uniforme, tus llantas se desgastarán más rápido ya que tendrán mayor exigencia. Lo mismo se aplica en diferentes condiciones climáticas. En climas cálidos, puede que las temperaturas hagan que las llantas se sobreinflen, mientras que en climas fríos puede puede ocurrir lo contrario.
El mantenimiento de tu vehículo es esencial. Sin embargo, tus hábitos de conducción pueden jugar un papel importante en relación con el tiempo en que tus llantas se conservan en buen estado. Para mejorar la utilidad de tus llantas y mantener el compuesto de la banda de rodamiento conforme a los requisitos legales, evita aceleraciones y frenazos bruscos ya que esto aumenta la exigencia de las llantas.
También es importante cuidar las llantas. La presión ideal de las llantas variará dependiendo del terreno que estés atravesando, y esto puede afectar enormemente a la cantidad de kilómetros que puede recorrer la llanta de tu SUV. Por ejemplo, si estás conduciendo en la carretera, debes consultar el manual del vehículo, que generalmente indica que la presión debe oscilar entre 30 y 38 psi. Para terrenos escarpados y con grava, reduce la presión de las llantas ligeramente en aproximadamente 6 psi. Las rutas con fango requieren una mayor liberación de presión dependiendo de cuán fangosa sea exactamente. Se recomienda entre 22 y 28 psi, pero hay que abordar la ruta con precaución. Las condiciones rocosas requerirán un nivel de presión similar, mientras que el todoterreno en la arena puede permitir bajar aún más la presión y aun así tendrías la tracción necesaria.
Sin embargo, asegúrate de consultar a tu fabricante para que te aconseje sobre la reducción de la presión de inflado. Una llanta debe estar diseñada para rodar con una presión de inflado reducida, ya que con sólo disminuirla un poco podría romperse.









